La Asociación de Jefes y Mandos de la Policía Local de Cataluña (ACCPOLC) ha reclamado este miércoles que las policías locales tengan una Dirección General propia en el Departamento de Interior y una mayor participación en las instituciones catalanas de la seguridad pública.

Así lo ha expresado el presidente de la organización, Conrad J. Fernández, durante el congreso anual de la ACCPOLC, celebrado este miércoles en El Vendrell (Tarragona), donde han participado más de 200 mandos policiales y autoridades de seguridad de las instituciones catalanas.

Elevar la ordenación y la coordinación de la Policía de Cataluña al rango de Dirección General permitiría, entre otros, “definir los recursos necesarios para prestar los servicios básicos de policía, establecer un marco laboral común para todos los agentes de Cataluña, así como redefinir la distribución competencial y de funciones entre las policías locales y los Mossos”, ha señalado Fernández.

El presidente de la asociación también ha reclamado el impulso de la Ley de Sistema de Policía para mejorar el sistema y establecer un modelo policial catalán que reconozca el papel de las policías locales.

Según la ACCPOLC, la ciudadanía cada vez más pide soluciones locales a problemas complejos y globales, lo que exige unos servicios de seguridad de calidad que no pueden ser garantizados ni por el cuerpo de los Mossos ni por la policía local por si solos.

En el congreso, los jefes y mandos de la asociación han pedido a los alcaldes y a los representantes de la Generalitat que pongan en marcha todos los mecanismos necesarios para conseguir este impulso institucional de la coordinación y la ordenación de la Policía de Cataluña.

Durante el acto, se han debatido aspectos internos al asociacionismo profesional de los mandos de policía local y se ha celebrado una mesa redonda donde se han tratado temas como las nuevas tecnologías y el futuro del modelo de seguridad pública.

También se ha reflexionado acerca del estado actual de la seguridad en Cataluña, con la incidencia de fenómenos como la ocupación, los narcopisos, los robos a domicilio, la movilidad y el uso intensivo del espacio público.

Font: LaVanguardia